Una vez más, los azares de la vida me llevaron a enlazar con una serie de blogs, de cuya existencia tenía pleno conocimiento, pero que nunca habían despertado en mi el más mínimo interés.
Hace unos días, a través del blog de una amiga entré en uno de ellos, sin saber muy bien qué era aquéllo. Y, desde éste, acabé enlazando con decenas de bitácoras de este tipo. Quedé horrorizada, consternada, apenada... Sigan sumando todos los calificativos que quieran en este sentido, y se harán una idea de lo mucho que me afectó leer dichos blogs. Se apoderaron de mi, simultáneamente, la excepticidad respecto de lo que estaba leyendo, y la firme convicción de que todos esos infiernos eran reales, vidas reales de 'niñas' reales.
Muchos de ustedes estarán plenamente familiarizados con la terminología que he empleado para titular este artículo, otros no sabrán de qué hablo, y por ello quiero aclararles previamente que 'Mía' y 'Ana' son los eufemismos que emplean los enfermos de bulimia y anorexia para denominar 'entre ellos' a dichas enfermedades. Aclarado ésto, entro en materia, sin saber muy bien por dónde empezar. Eso sí, teniendo en cuenta que la mayor parte de enfermos afectados por ellas son chicas, el resto del artículo lo escribiré refiriéndome a ellos en femenino.
Muchos de ustedes estarán plenamente familiarizados con la terminología que he empleado para titular este artículo, otros no sabrán de qué hablo, y por ello quiero aclararles previamente que 'Mía' y 'Ana' son los eufemismos que emplean los enfermos de bulimia y anorexia para denominar 'entre ellos' a dichas enfermedades. Aclarado ésto, entro en materia, sin saber muy bien por dónde empezar. Eso sí, teniendo en cuenta que la mayor parte de enfermos afectados por ellas son chicas, el resto del artículo lo escribiré refiriéndome a ellos en femenino.
Haciendo un resumen de lo que he sacado en claro, sólo puedo decir que, en todos los blogs que he leído me he encontrado con un prototipo de chicas muy parecido. La gran mayoría son niñas muy inteligentes, a las que la vida no les ha resultado demasiado fácil. Sus historias están muy alejadas de la imagen superficial que tiene buena parte de nuestra sociedad, que las considera niñatas mimadas dedicadas a malgastar su tiempo y su energia en la obsesiva idea de perder peso sea como sea, y cueste lo que cueste. Y no seré yo quien niegue la existencia de muchas que encajen en este perfil, pero no es la tónica dominante.
Por lo general, se trata de niñas muy normales que tienen la sensación de que la injusta vida que les ha tocado vivir se les escapa de las manos. De modo que acaban centrando su atención en lo único que creen que pueden controlar: su cuerpo, su peso. El problema está en que cuando entran en ese 'juego' no son conscientes de que pueden quedar atrapadas en un infierno del que es muy difícil salir, en el que van a ser capaces de todo salvo de una cosa, la que más ansiaban: TENER EL CONTROL DE SU PESO, TENER EL CONTROL DE SUS INGESTAS Y, A TRAVÉS DE ELLO, TENER EL CONTROL DE SUS VIDAS.
Antes o después la obsesión acabará apoderándose de ellas y, de nuevo, se encontrarán perdidas, decepciondas consigo mismas, fracasadas, a su modo de ver. Porque, al final, los impulsos son demasiado fuertes y acabarán rindiéndose a ellos. Muchas lo saben pero, aún así, prefieren mantenerse en el autoengaño, porque su lucha contra la báscula, contra la comida, contra los atracones...es la única lucha que no quieren resignarse a perder, pese a que la batalla está perdida desde el principio.
El verdadero problema que subyace a todas estas historias es que, en el fondo, ninguna de ellas llegará a ser feliz nunca, y todas lo saben. Al principio creen que conseguir ese peso que consideran 'ideal' las hará totalmente felices. Pero la realidad les demuestra, una y otra vez, que eso nunca va a se así. Una vez alcanzado ese peso, muchas ya habrán entrado en la horrible espiral del ayuno y los atracones, y no podrán escapar de ahí en mucho tiempo, tal vez no lo logren nunca. Por lo que su vida fluctuará entre el deseo de comer cosas deliciosas y la obsesión por estar hechas de hueso y aire... Deseos incompatibles entre sí, deseos incompatiles con la vida, deseos incompatibles con la felicidad.
Afortunadamente, buena parte de estas 'princesas' conseguirá vencer o, al menos, controlar la enfermedad y llegará un momento en que recuperarán el sentido común y se darán cuenta de que ese camimo de autodestrucción no es la forma de solucionar nada, ni los problemas relacionados con el peso, si es que realmente tienen alguno, ni el resto de los problemas que, dia a dia, salpiquen su vida cotidiana. Otras, en cambio, quedarán atrapadas en la enfermedad, por mucho que ellas nieguen que son enfermas, y morirán en el imposible intento de mantener un bajo peso, a costa de su salud y su cordura.
No busco culpables porque, en el fondo, creo que no los hay, al menos no un culpable único. No son los cánones de belleza actuales, no son las exigencias de la vida social actual, no son ellas y sus micromundos, no son sus padres, muchas veces tiranos y controladores... no son ninguno de todos estos factores y, a la vez, todos ellos forman parte de la ecuación, y el resultado es el que todos conocemos:
MILLONES DE NIÑAS, GUAPAS, SANAS, INTELIGENTES, CAPACES DE TODO PERO ASUSTADAS. ASUSTADAS POR ESTE MALDITO MUNDO ESTÚPIDO E INJUSTO QUE PERMITE QUE QUEDEN ATRAPADAS EN SU DOLOR, EN SU IRRACIONALIDAD, EN SU APARENTE SUPERFICILIDAD CUANDO, EN REALIDAD UN SOLO PENSAMIENTO DE CUALQUIERA DE ELLAS ES, SEGURAMENTE, UN MILLÓN DE VECES MÁS CERTERO Y PROFUNDO QUE LA MAYORÍA DE LOS PENSAMIENTOS QUE PUEDAN LLEGAR A TENER BUENA PARTE DE QUIENES LAS JUZGAN, DE QUIENES NI LAS COMPRENDEN NI QUIEREN COMPRENDERLAS, DE QUIENES NO SE PREOCUPAN DE SU DOLOR PORQUE, como una vez dijo Mercedes Milá en su programa 'DIARIO DE... LA ANOREXIA': "Estas niñas no hacen daño a nadie, no matan, no roban... entonces a nadie le interesa hacer algo para ayudarlas...".
Y, ESTOY CONVENCIDA DE QUE ÉSTO ES REALMENTE ASÍ. COMO NO SON UN INMINENTE PELIGRO PÚBLICO, NADIE HACE NADA POR AYUDARLAS Y, POR ESO, MUEREN SOLAS, EN SILENCIO, ACOMPAÑADAS TAN SÓLO DE SU DOLOR, DE SUS ANGUSTIAS, DE SUS MIEDOS, REALES O NO... MUEREN O MALVIVEN SIEMPRE SOLAS, POR MUCHO QUE HAYA MILLONES DE PERSONAS A SU ALREDEDOR. Y ES QUE EL VACÍO DEL ALMA ES DIFÍCIL DE LLENAR...