BLOG PERIODÍSTICO Y CULTURAL CENTRADO, FUNDAMENTALMENTE, EN LA PUBLICACIÓN DE ARTÍCULOS DE OPINIÓN SOBRE TEMAS DE ACTUALIDAD ELABORADOS POR MARIA PEREZ UBIERA.

lunes, 17 de mayo de 2010

GARZÓN, VOLVERÁS A VER AMANECER

Son tantos los frentes abiertos contra Garzón, que ya he perdido la cuenta. A ver si recapitulo:
La presunta ilegalidad de la orden de escucha de las comunicaciones telefónicas entre algunos imputados en el caso Gürtel y sus abogados.
La aplicación-interpretación supuestamente incorrecta, de no sé qué ley de la Transición, hecha para acallar las bocas de las víctimas de la deleznable dictadura franquista y proteger a los asesinos-secuaces, impidiendo con ella la necesaria aplicación de la Ley de Memoria histórica, así como cualquier norma penal internacional hecha para la defensa de derechos humanos, frente a los abusos de genocidas, fascistas y otros elementos poco recomendables en cualquier sociedad avanzada.
Y, por último, los supuestos cobros ilegales por impartir una serie de conferencias en distintos países de América, que en realidad no cobró él sino las Universidades en las que fueron impartidas.
Creo que ya está, pero debería tirar de hemeroteca para comprobarlo, porque parece que, últimamente, a este hombre le ha tocado jugar el papel de "perro flaco".
Pues bien, una vez introducido el tema, no me queda más opción que desarrollar de forma esquemática mi opinión al respecto. Y lo haré así porque se trata de un asunto complejo y de gran calado moral, legal, social y político.
Desengañémonos, es evidente que Garzón, como casi todos, tiene luces y sombras. Y no seré yo quien se erija en su máxima, absoluta e incondicional defensora. Sé que en muchas ocasiones se ha equivocado, sea en las formas o en el fondo. Su personalidad exhibicionista no me atrae demasiado. Pero creo que lo más importante en todas las polémicas en que este juez-magistrado se ve involucrado es saber dilucidar qué es lo más importante para cada uno de nosotros: la Justicia Material o la mera Justicia formal. Y créanme, tengo mi opinión al respecto, y encontraré la ocasión para exponerla detenidamente, pero ahora me limitaré a comentar, y lean bien, me limitaré a comentar que, PESE A TODO, soy plenamente consciente de que vivimos en un Estado de Derecho. Pese a todo, y con todo lo que ello implica. Razón por la que siempre he tenido un gran dilema moral y filosófico, porque hace mucho que me di cuenta de que demasiados formalismos limitan las posibilidades de una Justicia efectiva, real , 'Natural', pero la ausencia de éstos también pueden conducir a la vulneración de demasiados derechos, y consecuentemente hacer de la búsqueda de la verdad una total injusticia.
Lo ideal, a nadie se le escapa, sería lograr el perfecto equilibrio entre ambos extremos, pero me temo que eso es imposible, y siempre se produce una declinación de uno respecto del otro. No hay soluciones absolutas, porque no hay una Justicia absoluta. Cada ser humano tiene su peculiar valoración de los hechos y de los principios, y no hay posibilidad alguna de aunar entendimientos, por tanto no hay posibilidad alguna de saber, ni siquiera en cada caso concreto, cuál de las posibles soluciones es la verdaderamente justa.
Por tanto, en el caso de Garzón, yo sí tengo mi propia idea de lo que sería más justo, PESE A TODO, pero sé de un buen puñado de ciudadanos de este país que estarán en desacuerdo conmigo. Algo tendrán que temer.
Me despido con el refranero: "No la hagas, no la temas". Y apostillo: después de hecha, tendrás que apechugar con las consecuencias.
La Historia es una moneda que ha de acuñarse por ambas caras. No creo en el revanchismo, ni lo defiendo, pero sí creo en la Justicia y en el derecho a saber la verdad y no hablo sólo de un derecho de víctimas y familiares, sino de un derecho de toda la sociedad española, de toda la comunidad internacional.

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